Con motivo de la celebración del Día de Castilla-La Mancha, Aires de Moral tuvo la oportunidad de trasladar una parte de nuestro patrimonio tradicional hasta las aulas del CEIP Maestro Navas de Aldea del Rey, desarrollando una jornada pedagógica especialmente pensada para sus escolares.

La actividad reunió a niños y niñas de entre 3 y 12 años, que pudieron acercarse al folklore desde una perspectiva diferente: no como simples espectadores, sino convirtiéndose en protagonistas de la experiencia. A lo largo de la jornada, los escolares tuvieron la oportunidad de conocer, descubrir y manipular diferentes instrumentos tradicionales, aprendiendo sus nombres, características y sonidos y descubriendo el papel que desempeñan dentro de nuestra música popular.
Pero la experiencia fue mucho más allá de los instrumentos. La música y el baile sirvieron como hilo conductor para acercar a los más pequeños algunas de las manifestaciones que forman parte del patrimonio cultural manchego, convirtiendo el aprendizaje en una actividad participativa, cercana y divertida.
Para Aires de Moral, este tipo de iniciativas tienen una importancia especial. La conservación del folklore no consiste únicamente en investigar, recuperar repertorios o mostrarlos sobre un escenario. También implica transmitirlos y conseguir que las nuevas generaciones los conozcan, los comprendan y los sientan como parte de su propio patrimonio. Por ello, llevar la cultura tradicional a los centros educativos supone una magnífica oportunidad para despertar la curiosidad de niños y niñas desde edades muy tempranas.
Poder observar de cerca un instrumento que quizá nunca habían visto, hacerlo sonar con sus propias manos, escuchar una melodía tradicional o descubrir algunos de nuestros bailes permite establecer un contacto directo con una cultura popular que forma parte de la historia y de la identidad de nuestros pueblos.
Y qué mejor ocasión para hacerlo que en torno al 31 de mayo, Día de Castilla-La Mancha, una fecha que también nos invita a conocer y poner en valor la riqueza cultural que compartimos como región.
